jueves, 8 de junio de 2017

A NADIE LE HUELEN MAL SUS PROPIOS PEDOS

     No, no va de coprología. Va más bien del “tufillo” que desprenden ciertos comportamientos humanos, o más bien, políticos.

     Apuntaba en mi último libro publicado, “El Camino de Santiago para menos ortodoxos”: “En materia milagrera y de nombramientos santos, todo debe hacerse con la debida prudencia y sin pasarse, ya que en ocasiones son paradójicos, divertidos y hasta grotescos estos asuntos... Si en otros tiempos alguna imagen mariana fue investida de cargos militares, en los últimos años también han surgido noticias curiosas…, y hasta se la ha condecorado con la “Gran Cruz de la Orden del Mérito de la Guardia Civil”. Estos cargos castrenses pueden otorgarse también a vírgenes locales: “La Santísima Virgen de los Dolores de Archidona (Málaga) recibe la Cruz de Plata de la Guardia Civil "por orden" del ministro del Interior Fernández Díaz”, claro que al enterarse los grupos laicistas protestan y es la Audiencia Nacional quien tiene que decidir la validez de la orden”.

     Pues bien, estos grupos laicistas, o algunos de sus miembros, dependiendo si lo acontecido es en su pueblo, ya no lo ven tan mal. Resulta que un “podemita”, alcalde de Cádiz, de nombre José María González Santos, más conocido como “Kichi”, y de quien sus votantes, se supone, no esperaban comportamientos afines a su antecesora Teófila Martínez, ha concedido la Medalla de Oro de la ciudad a la Virgen del Rosario. Aunque personalmente solo vea en ello el valor de la tradición, no voy a ser yo quien ponga peros a los méritos de la citada Virgen, ya que por connotaciones históricas, de amistad, generosidad y gastronómicas en grado estrella Michelín, todos los años celebro su festividad en las burgalesas tierras de Valdorros. Siempre he sentido gran respeto por ideologías ancestrales, aunque sean ilógicas, pero no por ello voy a dejar de poner pero y foco en algunos personajes, que criticando lo de otros, alaban y justifican lo mismo cuando son ellos los protagonistas. Yo es que me descojono con el chaqueterismo y los dobles discursos de todos nuestros políticos.

     En razonamiento coherente, no se pueden hacer discursos contradictorios, como por ejemplo el de “Por Cádiz si se puede”, marca ligada y  afín a “Podemos”, que aboga por la supresión de la Semana Santa, y por otro impone la medalla a la Virgen correspondiente. Si 6000 firmas amparan la deriva ideológica preestablecida del discurso inicial, todo se puede cambiar y maquillar: “Los urbanitas de izquierda tenemos que aprender a respetar esas tradiciones tan arraigadas en el pueblo”, ha dicho Iglesias sin sonrojarse. El señor Garzón, líder de “IU”, más consecuente con su ideología ha manifestado: “No soy muy fan de las medallas, menos si se dan a seres inanimados”, pero sucede que “Ganemos Cádiz”, nombre con el que se presentó Izquierda Unida a las elecciones gaditanas, en la votación correspondiente, se abstuvo.  ¿Dónde queda aquello tan repetido del estado laico y aconfesional, o las justificaciones para entrar “tetas al aire” en las iglesias incomodando a asistentes y faltando el respeto a creyentes convencidos?

     Por intentar quedar bien con todos, tampoco se puede por una parte romper una tradición de décadas por la que se otorgaba el Bastón de Mando a Jesús el Nazareno,  y por otra “acudir a la procesión acompañando a su madre y en calidad personal, no como cargo público”, pues sepa señor alcalde Kichi que, “la solución causa sorpresa entre la cofradía… cuyo hermano mayor tan sólo le ha pedido que no monte un “circo mediático”. Me mojo, pero poco, ¿verdad?. Señores Iglesias y Garzón, don Pablo y don Alberto, así también lo hizo Fernández Díaz y ustedes lo vapulearon. Doble discurso y doble rasero; lo dicho de los pedos.

   Iglesias, Pablo, otrora defensor a ultranza del laicismo, y recalcitrante opositor en instituciones de crucifijos, tonsuras y sotanas, comentaba que llamó asustado al alcalde para conocer la jugada de primera mano y, como hay que hacer piña, concluyó salomónico: “Yo creo que Kichi lo ha manejado de una manera muy laica en el sentido de que se trata de una muestra de respeto a los sentimientos populares”. ¡Pues recuerde lo del respeto a Rita Maestre!; por cierto, creo que están ansiosos por ver tan turgentes y generosos pechotes en el  mihrab de alguna mezquita, pero creo que de momento, ni está, ni se la espera.

     Seguramente podría decir Kichi que todo esto sea debido a que en Andalucía tanto llamar a alguien “hijoputa”, o la celebración de la Semana Santa, son cosas que en el sur adquieren distintas connotaciones que en el resto de España. Pero hay más. Si en su ideario se etiqueta como pacifista, y en su verborrea ataca con virulencia al ministro de turno por la venta de armas a países donde no se respetan los derechos humanos, no es de recibo justificar y defender la fabricación de barcos militares en astilleros gaditanos con destino a estos mismos países. Con fariseísmo demostrado, porque el aroma de su propia mierda no le afecta, y más porque sus bienes curan sus males, sobre lo suyo inmediato decía este alcalde: “Uno primero tiene que llevar el plato de comida a sus hijos y a su familia, pero el equilibrio de la geopolítica y la paz mundial no puede caer sobre las espaldas de los trabajadores, nosotros no decidimos sobre la guerra ni somos soldados”. Cierto, pero en los astilleros de Cádiz, Ferrol, Cartagena, Gijón, Manises, Sestao o Puerto Real, también tienen familia que come, y seguramente también sean pacifistas. Groucho lo clavó: “Estos son mis principios. Si no le gustan… tengo otros”.

     La nota jocosa la han puesto los pastafaris que, con el doble de rúbricas recogidas, amparándose en el precedente kichiriano, han solicitado la misma concesión a su siempre venerado, admirado y único dios, el “Monstruo Espagueti Volador”, eso sí, con Toisón prendido. ¿Y por qué no? ¿Hay quien dé más?

     Lo decía Forest: “tonto es el que hace tonterías”. ¿Y a quién voto?


     Antonio Arribas Carballera

jueves, 2 de marzo de 2017

Presentación libro: "El Camino de Santiago para menos ortodoxos"

Hola amigos y seguidores.

El próximo día 22 de marzo presento en Burgos, (Teatro Principal, Sala Polisón), a las 20,00 horas mi último libro: "El Camino de Santiago para menos ortodoxos", acto al que quedáis invitados.







martes, 22 de noviembre de 2016

EL PP DE PODEMOS

   
     ¡Al fin! ¡Ya tenemos legislatura! Tras casi un año, sus señorías se han dignado a ponerse el mono de trabajo para justificar su sueldo. Hasta ahora se lo estaban llevando by the face. Ha resultado un año preñado de frases lapidarias, ocurrencias estúpidas, pactos impensables y ataques gratuitos. PSOE, Ciudadanos, Podemos, PP… cada partido haciendo su purga particular. Algunos hasta traumática.

     El título del artículo viene a cuenta del “Puro Postureo”, (PP), que bordándolo, desde sus orígenes ha empleado el partido de los indignados callejeros (aunque indignados creo que estamos todos). Se trata de salir a los medios con el correspondiente corolario de frases ampulosas, retóricas, manidas, el complemento a la bazofia descalificadora tan habitual, muy del gusto de sus acólitos. Dominan los gestos estudiados: no voy de corbata a saludar al rey ¡descamisaos!, (que diría Guerra), pero a la entrega de los Goya me acicalo con pajarita, de paso, voy censurando unas actuaciones y justifico otras similares porque me convienen ¡Viva Maduro!

     Leí en algún lugar que no se debe formular la frase ¡No se puede ser más tonto!, porque muchos lo toman como un desafío, y así de idiota ha resultado el espectáculo del hemiciclo ante la presencia del “ciudadano Felipe VI”, donde mostraron al completo el estudiado catálogo de desaires, y sacaron a la palestra el tratado de mala educación. El día de la apertura trajo cosas que no me dejaron indiferente. Hubo en el hemiciclo - por tocar los los güevos - una bandera republicana; ¡salud y república! pensó Iñaqui Bernal, sin considerar que no era el día. Otra que también resultó teatrera, fue su señoría Bescansa, ya que aunque republicana, considerará a su hijo el rey de la casa, (mi madre pese a la insistencia vecinal, jamás nos pasó de coroneles). Estuvo Carolina a la altura esperada, demagoga y a vueltas con las tiernas criaturas: “Ayer dos niñas asistieron al hemiciclo y no pasó nada”. El jornalero Cañamero (sin haberlo pensado, me ha salido un pareado) se enfundó amplia camiseta, negra, para que resaltara lo escrito: “Yo no voté a ningún rey”. Lo creo, con reparos, porque allá por el año 1978, el 87% de la población si lo hizo, aunque seguramente más por  incertidumbre y miedo, que por convicción propia. Podría decirle a él lo mismo, no le he votado, y tengo que verlo dando la nota en el escaño.

     Tenía razón Abraham Lincoln cuando decía: “La filosofía del aula en una generación será la filosofía del gobierno de la siguiente”. Miedo da que algunos de estos politólogos derivados a políticos se dediquen a la enseñanza. Alguien que imparte docencia, al menos debe mostrar educación, pues no se puede pretender tener jóvenes educados cuando su magíster no lo es. Pero ellos están tranquilos y  creciditos: “Vamos a necesitar entendernos con el PSOE para gobernar”. Como compañeros de viaje sería lo último que le faltaba al Partido Socialista para completar su completa desaparición. Ocurrirá lo mismo que sucedió en el PCE, ya que lo que había logrado Franco durante años, lo consiguieron los dirigentes comunistas en un momento.

     A mi  modo de pensar, que no es dogma, no era lugar ni ocasión, ni tan siquiera resultaba necesario mostrar tamañas actuaciones que rayan en lo ordinario: parlamentarios que no se levantan, alguno que se vuelve de espaldas, otros que no aplauden..., encima nos dicen que no estuvo orquestado y que fue tan solo “una decisión personal, no planificada”, ¡claro!, como la de acordonar el Congreso. Menos mal que D. Rafael Hernando Fraile, como sabemos todos, hombre comedido, de verbo pensado, y alta mira intelectual, con la exquisitez dialéctica que tanto le caracteriza, y en ejercicio de mayor estupidez si cabe, para quitar hierro, los llamó payasos. ¡Pobres clowns profesionales!, infravaloran su generosa profesión al compararlos con aficionados mediocres.

     Teatro de Iglesias, teatro de Susana, teatro de Mariano…, todo está enfocado de cara a la galería. Se trata de envolver las actuaciones en ese neologismo válido de nuevo cuño llamado postureo. Seguramente más pronto que tarde, tendrán que dar una vuelta de tuerca con algo de mayor impacto, y de cara a la posible imagen que muestren en el futuro, estoy ansioso por ver a Pablo con las “ingles brasileñas”, a Rita en sugerente picardías, a Hernando vestido de Superman, y a Susanita con el ratón chiquitín, defendiendo a Griñán y a Chaves ¡pobrecitos!.
 
     Han tomado buena nota, y hasta que no tengan mayoría suficiente para cambiar el reglamento del tinglado, seguirán diciendo frases de dudoso nivel intelectual y ejerciendo el manido postureo. Hay que indicarles que solamente hay dos alternativas: o seguimos como estamos, o hacemos recuento cada año del pensamiento y voto republicano, o monárquico, ¡claro!, de todo aquel que cumpla 18 años. De paso, anualmente podemos decidir si somos una nación de naciones, si Euzkadi debe volver a conformar aquellas tres provincias vascas, si Castilla y León debe retornar a las seis provincias que antaño conformaban “la Vieja”, o si la ley del aborto es compatible con sus señorías. Sencillamente, ahora el juego tiene unas reglas definidas, y si no se van a aceptar, lo mejor es no participar, al menos con ese talante.

     Con este modo de actuar, Podemos primero fagocitó a IU (ahora Garzón está liquidando de saldo y por cierre los inmuebles ), y luego no tuvo reparos para no aliarse con el PSOE pensando en el posible sorpasso que lo pusiera el frente de un ejecutivo de izquierdas, claro que el tiro salió por la culata.

     A los de Pablo Iglesias, (el nuevo, porque el otro se estará revolviendo en la tumba) con el debate particular y cruento de posturas enfrentadas entre la abstención o el ¡no a Rajoy!, tras “cepillarse por el morro” a Sánchez, han derivado en una limpia traumática, al menos para algunos, porque para depurar acciones han aplicado un triple o cuádruple rasero: Meritxell Batet y Sofía Hermoso han pagado con la denostación y entrega de cargos (ambas han sido expulsadas de la dirección del grupo socialista parlamentario en el Congreso de los Diputados). La díscola Zaída Cantera incomprensiblemente, en puro postureo  fichada por Pedro, debía pagar alguno de los cacharros rotos, así que ha sido relegada de la Comisión de Defensa, ella, que sabía más del ejército que la mismísima Cospedal, que ¡ya es decir!. En la misma tacada, Sofía Hernanz, Susana Sumelzo, Luisa Carcedo, José Zaragoza y Pere Joan han pagado sus apoyos al anterior secretario general, pues han sido implacables con todos ellos.

     Otros han sido sancionados económicamente, sin más, y los socialistas catalanes, que para eso es el PSC, como no podía ser de otra manera, han salido indemnes de sanción; el dictamen de la gestora (con la tapada Díaz dirigiendo) casi recuerda a la sentencia de Carlos I en la Guerra de los Comuneros:  “Condeno sin enjuiciarles y con sentencia inmediata cuarenta y nueve comuneros de mas talla, a morir sin son seglares…”, pero si son de Iceta, cambia el asunto.

     Así debe ser, que se entere todo el mundo de la autoridad y el mamoneo de una gestora que corta y pega sin inmutarse. Menos mal que el Llanero Solitario y ambiguo Sánchez, con el coche gripado, se ha puesto en carretera emprendiendo - cual Ave Fénix - la batalla para quitar las riendas del partido a los medidos golpistas ¡Mala vitola trae el puro!, pues casi no nos acordamos ya de su cara. Mientras, don Felipe, el González alejado de la pana y acomodado en lujosa poltrona y mejor sueldo, sigue prodigándose en medios de comunicación en plan fraternal, impartiendo consejos y clases magistrales, quitando y poniendo secretarios generales con lucidez particular, y de paso esparciendo mierda contra quien no es de su cuerda. ¡Coño, que hablen las bases!

      He hablado de PSOE, IU y Podemos, pero el PP también tira de “postureo” para tapar la corrupción. Lo de Fernández Díaz ha sido para nota, ya que como no le van a votar para el puesto, lo colocan en una comisión que no haga falta sufragio, y ¡como Dios!

     Lo malo de los partidos políticos es que nos quieran explicar continuamente sus cuitas, como si fuéramos borregos: ¿verdad don Albert que se podía votar a Rajoy? ¿Verdad senyor Rufián que se puede explicar el apoyo a la derecha en Cataluña, para criticarla con dureza en Madrid?, como bien decía el pastor a su rebaño: “Da igual del partido que sean, lo llevan en los gérmenes, son políticos y no se puede esperar más”.

     Calentito, de ahora mismo: Cifuentes, jaleada por su coro, aparece gritando a los cuatro vientos que son los madrileños quienes pagan la sanidad de los andaluces, como en pretéritos momentos, los Guardias Civiles (fuera de servicio) son atacados en Navarra, mientras, algún político residual va poniendo en solfa que fueran agredidos, (lo dirán los tribunales), y de paso llama borrachos a los beneméritos que acabaron hospitalizados. Entretanto el atribulado españolito de a pie, permanece con el esfínter encogido pensando en la subida de impuestos que nos depararán sus señorías, y a mayores sufriendo por la posible supresión de los memes humorísticos en los medios informáticos que tanto se burlan de los pobres diputados.

     Estén tranquilos, los padres de la patria ya se han repartido carteras, portavocías y comisiones de las que ausentarse y/o no acudir; ya tienen su tablet y Iphones flamantes, las dietas correspondientes, y los “gintonics” a precio arreglado en el bar del Congreso,  pero ustedes no se desanimen, también para el sufrido votante, el Corte Inglés ha encendido su lucernario al completo, está a punto de llegar el Black  Friday, hemos visto ya el anuncio de la lotería de Navidad, y se avecinan los derbis futboleros, ¡todos felices con el opio del pueblo!, así que preparen ya el turrón, uvas, confeti…, decidan si el cava debe ser catalán o de la Ribera (por aquello de la financiación de la independencia), engrasen el matasuegras, y como si fueran verduleros diputados un día de sesión parlamentaria animada, dispónganse a discutir con sus cuñados, eso sí, el 28 de diciembre, celebren con solemnidad la onomástica de los Inocentes, porque aquí pasa y pasará como en EEUU, lo bueno es que cualquiera puede llegar a presidente, lo malo ¡que es verdad!

     De la “marca blanca” del PP, como llaman a Ciudadanos, de Compromís, de Bildu o de Coalición Canaria, por no saturarlos  y para que dejen de llorar, mejor dejarlo para otro día.

     Mientras, para tranquilizarnos, el Partido Popular seguirá durante los próximos años con su mantra particular: “Sabemos que es lo que hay que hacer, y por eso hacemos lo que hemos dicho que íbamos a hacer, y por eso seguiremos haciendo aquello que nos toca hacer…”, ante tan docta locuacidad y rotundidad machacona, ¡me quedo más tranquilo! ¡Ánimo, ya queda menos para las siguientes elecciones!, para cuando lleguen, o se lo piensan mejor, o busquen directamente la kriptonita.

lunes, 24 de octubre de 2016

IÑAKI, HONORIS CAUSA

   La decisión no resultaba nada fácil, el mismo día, la misma hora, y dos grandes comunicadores nombrados Doctor Honoris Causa por la Universidad de Burgos; dos monstruos de la comunicación iban a compartir conocimientos con los asistentes. ¿Mario o Iñaqui? ¿Iñaki o Mario?; difícil acertar.

     Vargas Llosa resultaría cautivador y único, pero compartir impresiones y pensamientos con el gran Gabilondo tras la crisis de identidad y deriva del Grupo Prisa y del “El País” me ponía mucho más. Seguramente si mi esposa fuera fiel seguidora de revistas de peluquería, hubiera puesto algún reparo a la decisión tomada prefiriendo ir al acto de Vargas Llosa, ya saben: “Pues no se que ha visto la Preysler en él”, o “la filipina se mueve por interés, ¡a la vista está!, “aunque está interesante, tú, Paco, estás mucho más joven”… “y ¿como me ves tu a mi en comparación de Isabel?”, ¡no!, de la Pantoja no, hablo de la Preysler, Paco”.

     El salón abarrotado, gente de pie, otros sentados en el suelo, en su mayoría universitarios de juventud insultante, de los que gran porcentaje afirmaba estar matriculado en Ciencias de la Información, todos formando parte inexcusable de un auditorio expectante y ávido por formular preguntas al afable y taimado locutor. Los últimos acontecimientos de carácter fascistoide en Universidad Autónoma contra Felipe González auguraban una tarde animada.

     Reconozco que he sido asiduo lector de “El País”, pero también ojeo ABC, La Vanguardia, El Plural o cualquier otro medio de comunicación, pero refiriéndome a política, los cambios editoriales del diario presumiblemente progresista, han descolocado a muchos que tachan ahora la publicación como “más de derechas que el caballo de Espartero”, recordando la entrada del general al Congreso para imponer sus ideas. La inercia tomada se agravó con el despido de Fernando Berlín tras 18 años de colaboración. Pese que el afectado en su momento achacó su salida a “batallas ideológicas”, lo cierto es que muchos sectores  han colocado como incitador del despido a Juan Luis Cebrián (acompañante de Felipe González en la Autónoma). A este respecto uno de los asistentes formuló la que denominó como pregunta incómoda; fue la única respuesta en la que Gabilondo contestó de manera políticamente correcta,  más que con convencimiento propio. 

     La cosa en Prisa no es de hoy, viene de largo; motivos empresariales, de negocio  e ideológicos han producido desencuentros impensables que se han manifestado con menos vergüenza y con desmesurado partidismo al tratar el presumible engaño de Sánchez a González, apostillando en demasía por la abstención en la elección de Mariano a la presidencia de gobierno. A muchos socialistas, aunque actualmente no generan aquella euforia de lustros pasados cuando gritaban: “Alfonso, ¡dales caña!”, tampoco les atrae cambiar cromos con la derecha, y así está el partido !partido!... y el periódico !desgajado!.

     Hablaba de comportamientos fascistas porque ya sean de derecha o de izquierdas el término ampara a todos aquellos que impiden que alguien se exprese en libertad. Cuando se escuchaba en los pasillos universitarios: ¡vosotros, fascistas, fuera de la universidad!, veía a los “grises” de la década de los 70 cuando irrumpían a porrazos en las aulas. Con la cara encartonada recordaban más al Ku-klux klan que a jóvenes estudiantes, llegando incluso a pensar que los epítetos se los lanzaban entre ellos mismos. El periodista de San Sebastián dijo al respecto a la joven audiencia que no coqueteen en la universidad, ni en ningún ámbito, en contra de la libertad, pues la Democracia llegó con el esfuerzo y consenso de fuerzas impensables, y es algo por lo que hay que trabajar cada día porque no tiene cargo vitalicio.

     Apetecía conocer sus impresiones sobre la política actual, tan enmarañada, tan artificial, porque ya sabrán que al igual que ha ocurrido con los grandes inventos o descubrimientos arqueológicos relevantes, casi siempre se han producido por “no profesionales”, y en política sucede algo similar, pues no son los elegidos en las urnas los que más saben (a la vista está), los politólogos apenas barruntan tendencias, porque en mi opinión, la profesión de politólogo no vale para vaticinar, tan solo sirve para argumentar una circunstancia a toro pasado, analizando a posteriori que los datos eran sintomáticos, y el resultado inevitable. Es así, dentro de estos géneros pocos “se forean”, que dicen los jóvenes, y es que el gran maestro de la radio comentó que “hoy en día gobernar es llevar la contabilidad de un país”. Es cierto, todos los datos son así: “hemos subido el IPC el 3%”, “ha bajado la gasolina unas décimas”, “no es relevante lo que se ha quitado en dependencia”, “para el 2060 el número de jubilados y parados será superior a de empleados y nacidos”…, y hasta Rajoy en un ejercicio contable estúpido matizaba: “Señorías, para evitar algunos equívocos, conviene recordar como se gasta el dinero público. De cada 100 euros que se gasta el estado, 63 se dedican a gasto social. 26 euros de cada 100 a pensiones, 14 euros de cada 100 a sanidad, 9 a educación, 8 a otros gastos sociales, y 6 a prestaciones por desempleo”, lo alarmante de ello es que sumando nos encontramos que da 126. Como disculpa dijo: “Todos los que hablamos mucho corremos el serio riesgo de equivocarnos”.

     Gabilondo hizo lógicamente una encendida defensa de su medio, dejando notas espontáneas con gran carga de profundidad, frases del tipo: “la radio se hace desde el suelo”, “las figuras de la radio han tenido más peso de referencia que las de televisión”, “el sentido de la vida es el protagonismo de la acción”, y lanzó otra que, para los que vivimos en filas cuarteleras los nerviosos balbuceos democráticos, estaba plena de razón: “el periodismo es a la vez hijo y padre de la Democracia”. Agradeció a los escuchantes: “porque ustedes nos meten en su coche, en su baño, y hasta en su cama”, “porque la radio es el único medio que permite hacer otra cosa a la vez”, y es verdad, yo con las ondas he trabajado, he hecho deporte, he escrito, y hasta he amado, porqué ¿quién no ha escuchado entre sábanas: ¡Estás a la radio o a lo que estás?, ¡Al plato o a las tajadas!... a las tajadas ¡claro!

     Otro de los temas centrales tratado fue la inquietud que depara el futuro a la masa estudiantil. Fueron varias las preguntas formuladas. Gabilondo lanzó mensajes de ánimo propios de quien ha estado a pie de obra veinticinco años, levantándose a las cuatro de la mañana para tener informado a un país de los acontecimientos y vicisitudes diarias. Dijo a los jóvenes que no hagan caso de titulares a futuro, “porque la clave de todo está en lo que está pasando, pero lo que está pasando, se va”, y “la idolatría del ahoramimismo y del cortoplacismo es una imbecilidad porque el futuro no está escrito, se forja cada día en función de lo que hagamos”, "nosotros, los mayores, no tenemos ya futuro, pero vosotros lo tenéis todo por delante". Respecto al rollo pena que impregnaba el ambiente, ratificó que “ninguna generación ha sabido muy bien que hacer con su vida”, pero que ésta es “la primera que echa en cara a la anterior el país que les han dejado”, ¿Qué podíamos censurar nosotros a nuestros padres cuando nos entregaron el final de una guerra sin cicatrizar, miles y miles de muertos, hambre, piojos, dictadura y resentimiento? Vino a decir que no pueden quedarse solo con el “lamento del cabrón”, que deben tener la mirada en Cinemascope, que la vida debe esperanzar, que nada hay gratis y que hay que pelear como siempre se ha hecho. Es verdad. Jamás ha existido un árbol que el viento no haya sacudido, e incluso en ocasiones los troncha, pero al poco vuelven a salir brotes con fuerza.

     Para finalizar reseñó dos palabras, una para el capítulo político y otra para el temor futurible estudiantil: a los electos en las urnas aconsejó que recuperen el término DECENCIA, y a los jóvenes apáticos que supriman de su vocabulario la palabra FÁCIL ya que nada resulta así, ni el inglés de los anuncios es fácil, ni la cocina resulta fácil, ni montar la maqueta del Victoria… y la vida menos aún.


     Punto final y aplausos a reventar.